Se encuentra en la GR-11 a su paso por el valle de Aísa, antes de llegar al collado de la Madalena que conecta con el valle con el del Aragón. Cerca del mismo collado se encuentra el refugio militar de López Huici, también libre.
Desde el refugio de Rigüelo se puede o bien subir a cualquiera de las cumbres de Lecherines, un conjuntos de picos desconocidos pero no por ello desmerecedores de una excursión, o la arista de los Murciélagos al Aspe como una de las ascensiones clásicas del Pirineo en las que los conocimientos avanzados de escalada son indispensables.
Es un refugio austero pero acogedor, con un camastro de madera para dos personas, una chimenea y un pequeño banco. Pero pueden caber hasta 8 personas ocupando el resto de la estancia.
No falta agua en los alrededores, habiendo torrentes y manantiales cerca, aunque en veranos secos pueden llegar a secarse.
Está limpio y asi debe conservarse, bajando la basura como nos recuerda un cartel en la entrada y como el propio sentido común nos debería dictar.





