Cerquita de los Pirineos, los Mallos de Riglos.
Dejando el coche en Riglos, y buscando la circular a los Mallos, tras una ascensión amable se llega a la cota 1.000 metros, donde se encuentra este pequeño refugio.
El suelo es de tierra y parecía calar. No vimos agua cerca, si parece que hubiera algo de leña en los alrededores, aunque no hay chimenea en el interior de la construcción.
Las vistas en un buen día tienen que ser muy guapas, con el mirador principal de la vuelta a los Mallos a apenas 2 minutos.
Si os gusta la escalada, andar, o la vía ferrata, es un buen sitio para dejarse caer.
Como siempre, importante dejar todo limpio y bajar la basura hasta el pueblo mas cercano.





