El refugio se encuentra en el comienzo del Valle de Aísa, a un escaso kilómetro de la verja donde termina la carretera desde el pueblo de Aísa.
El refugio, aunque antiguo, se encuentra en muy buenas condiciones de conservación y presenta una vistas espectaculares del Valle. Se compone de dos compartimentos separados, uno de ellos no viable para la pernocta por estar pensado como pequeño abrevadero para ganado.
La sala de pernocta, precedida por un porche espacioso que sirve de acopio de leña, es bastante amplia, con una ventana grande, dos tablones a modo de estantería y una cavidad en la pared para guardar cosas.
La chimenea, aunque pequeña y rudimentaria, es muy cómoda para pequeños fuegos debido al escaso oxígeno que entra, pero no revoca en absoluto. Las brigadas de montaña suelen aprovisionar el refugio con leña frecuentemente.
Con capacidad para 6 u 8 personas, desde este refugio podemos comenzar excursión a picos como el Aspe, los Lecherines o Línea de Bozo o de Garganta.
La basura, como siempre, debe llevarse consigo tras su uso.





