El refugio está ubicado a los pies del Moncayo. El acceso a este refugio está restringido a vehículos, y la única manera de llegar a pie es dejando el coche en la central eléctrica de la Morca, a unos 45 minutos andando por una senda que asciende por el barranco, pobremente indicada con mojones.
Una vez llegas al Refugio nos encontramos tres estructuras: un Aula de naturaleza normalmente cerrada con llave, un pequeño porche techado y abierto por los laterales y el refugio de Valdemanzano.
El refugio cuenta con un habitáculo diáfano con dos ventanas en los laterales y bien equipado. Consta de una mesa grande con bancos, material de cocina, dos colchones y un hogar con chimenea. La chimenea funciona bastante bien, pero revoca cuando la cebas. Hay leña cortada de sobra a la entrada del refugio.
El refugio se encuentra en un lugar privilegiado; como siempre, mantener estos refugios en el estado en el que nos encontramos, si no mejor, es esencial y bajar todo aquello que subimos es obligatorio, especialmente en este refugio enmarcado dentro de los límites del Parque Natural del Moncayo.





